domingo, 6 de octubre de 2019

sábado, 5 de octubre de 2019

mariela Presedo Acompañante Terapeutico Argentina

Muchas gracias por vuestras aportaciones. Asemfa Cordoba.

LA SALUD Y LA COHERENCIA



Hola amigo, hola amiga, ¿cómo te encuentras?
Quiero hablarte hoy de un tema muy importante. Cuando hablamos de problemas en el ser humano buscamos muchos motivos aunque muchas veces se nos olvida uno decisivo, se trata de la coherencia, la coherencia mente, cuerpo y alma ¿Qué es esto? Ahora te lo explico.
Todo en la naturaleza tiene un equilibrio. Tanto lo inerte, como el agua o la tierra, que tienen la función de alimentar a las plantas y demás seres vivos. Las plantas deben dar alimento a los animales y los animales herbívoros alimentar a los carnívoros. Sea el lugar en el que se encuentren ellos darán su fruto en función de su esencia, de lo que son, de su objetivo y lugar en el mundo. Un rosal nacerá y vivirá para ofrecer rosas y, si no puede hacerlo, sencillamente morirá.
En esta perfección aparece el ser humano. El único con capacidad para pensar en lo que quiere hacer, el único que puede decidir ser lo que desee, el único que puede decidir.
También cada uno de nosotros tiene un objetivo, unas capacidades y un motivo para estar en este mundo. Solo que nosotros podemos negarnos a realizar ese fin para el que hemos nacido. Entonces aparece la incoherencia, la renuncia a cumplir con lo que nos tocó al nacer. Y al renunciar a ello nos estamos condenando a nosotros mismos, estamos caminando hacia la enfermedad mental y física.
La coherencia mente, alma y cuerpo es hacer germinar la semilla que llevamos dentro, la que nos impulsa a ser abogados, psicólogos, electricistas, médicos, amas de casa, profesores.... Cada uno de nosotros tiene un enorme poder para realizar trabajos determinados. Si seguimos el camino que estaba preparado para nosotros seremos felices, así de sencillo.
Te preguntarás por qué eso no se cumple, por qué estamos cada vez más ansiosos, más deprimidos y cada vez surgen más enfermedades mentales y físicas. Ya sabes la respuesta, porque estás yendo en tu contra, en contra de lo que eres en esencia, no estás dejando que te desarrolles y cumplas con el plan que debías.
Y si ahora me preguntas cómo es eso posible te responderé que el ser humano es el único animal que es capaz de no ser coherente consigo mismo, de dejarse manipular por su entorno, por sus personas de referencia, por las circunstancias, por una sociedad en donde el mal consigue manipular al bien para hacerse más daño a sí mismo en una espiral cada vez mayor porque el mal jamás dará la felicidad. Podrá dar bienes materiales, poder sobre otros seres humanos pero inevitablemente te llevará a la destrucción.
Las personas no nos conocemos, no acabamos de encontrar esa semilla que permanece dormida e inerte sin poder germinar. Como no sabemos lo que debemos hacer, otros deciden por nosotros. Buscarás un trabajo estable, una zona de confort en la que refugiarte y que no te haga pensar mucho en ello. Negarás lo que llevas dentro porque luchar por ello da miedo, te obliga a enfrentarte contra el resto de personas que siguen inconscientes a sí mismas.
Y, cuando crees que lo tienes todo te das cuenta de que no tienes nada, estás vacío. Has ido en contra de ti mismo, en contra de tu alma, de lo que tenías que aportar a este mundo y te has negado a explotar.
Ahí empiezan los problemas mentales y físicos. Ciertas personas empezarán a sentir una ansiedad que cada vez les hace sentirse más limitados, más desgraciados. El insomnio aparecerá y no entenderás por qué te pasa eso ahora que deberías ser feliz.
Aparecerán las fobias, el miedo constante, la impotencia, el estrés y la depresión.
En cierto tipo de personas aparecerán distintos tipos de psicosis porque la vida es demasiado dura para aceptarla como es y necesitan evadirse, negar la realidad para crear la que mejor se adapte a lo que ellos creen necesitar.
Siempre queda el tipo de personas que se refugia en la crítica, criticar todo y a todos para sentirse algo mejor. Gente que necesita insultar, hacer daño y engañar.
Somos muchos seres humanos y cada uno reacciona de la mejor manera que cree más conveniente para sobrevivir.
Conclusión, somos seres humanos destinados a realizar algo que debe ayudar a mantener el equilibrio perfecto de la naturaleza, del mundo. Dar lo que tenemos exige que lo descubramos y esta sociedad tiene miedo de las personas que son fieles a sí mismas, se promueve que existe un orden, unos pocos deben llevar las riendas, ser ricos, famosos y poderosos. El resto debe pasar  por su vida sin pena ni gloria metido en una zona de confort creada para no pensar, para no descubrir su poderosa semilla. Y esto lleva a la destrucción del propio cuerpo a través de enfermedades físicas, y de la destrucción de la mente a través de las enfermedades mentales.
Debemos despertar, despertar la coherencia, permitir ser quienes somos, debemos ser fieles a nosotros mismos. Solo de este modo podremos pensar en tener felicidad, en tener la paz que otorga la coherencia entre espíritu, mente y cuerpo... ¿Te atreves a ser tú? ¿Te atreves a estar sano?
Rocío Testa Álvarez

domingo, 29 de septiembre de 2019

Psicótico o neurótico ¿Cuál eres tú? No te asustes, no es malo...




Hola, sí, aquí radica la cuestión, ¿qué tendencia tienes tú?, ¿hacia la psicosis o hacia la neurosis... ?
Las películas de terror han hecho mucho daño a la  gente que tiene un diagnóstico de enfermedad mental. No sé si lo sabes, pero la incidencia de criminalidad en la comunidad de enfermos mentales es tremendamente baja. Es más probable morir a manos de tu pareja que que te mate una persona con una enfermedad mental. Y me da igual que hables de psicosis o de neurosis.
Empecemos por el principio, ¿en qué se diferencian? Las neurosis son trastornos que impiden tener una vida normal, que causan sufrimiento e incluso puede constituir un riesgo para la vida de la persona. Aunque en estas patologías hay contacto con la realidad. Puede estar más o menos integrada, más o menos manipulada en función del problema mental. Sin embargo, ese contacto no desaparece.
En las psicosis eso no sucede y el paciente pierde el contacto con lo que es la realidad. Es entonces cuando se crean un mundo propio lleno de personajes ficticios o históricos en los que se reconocen. Pueden creerse personas muy importantes, siempre perseguidas precisamente por lo valiosos que son. La realidad en este caso desaparece, todo es un mundo inventado a la semejanza de la persona.
Aunque no me creas todos estamos en ese continuo, hacia un lado o hacia el otro ¿Nunca te han dicho eso de.... En qué mundo vives, no tienes ni idea? Eso te lo dicen porque creen que no estás siendo realista, que estás más en el lado psicótico. Uf, no me interpretes mal, no te quiero insultar. Precisamente lo que pretendo es que no insultes tú a la gente que tiene un trastorno. Lo que quiero hacer ver es que no somos diferentes, solo se trata de un continuo de intensidad en donde los problemas con los que se encuentra alguien "normal" con una tendencia a la neurosis no le provoca más que un pequeño "bajón" ciertos días porque algo no le va bien.
O en donde ciertas personas ciertos días parecen otros, como metidos en sí mismos, con un pésimo humor, dando órdenes y creyéndose los reyes del mundo y desconfiando de los actos de cualquiera que se le ponga enfrente.
¿A que ahora me entiendes un poco mejor? Ya dices, bueno, sí, conozco a gente así, tanto de uno de los polos como del otro. Ahora ya no te asusto. Ahora tal vez te atrevas a responder en qué lugar estás tú.
Es tan simple que todo el mundo lo rechaza. Este rechazo, este miedo proviene mucho de ese tipo de películas que he mencionado porque,  ¿quién no ha visto la serie "Mentes criminales"? Podemos seguir con muchos más ejemplos. Todo ello provoca que la enfermedad mental dé miedo. Y eso de estar a tratamiento psiquiátrico parece que te etiqueta como un loco que no sabe lo que hace.
No, no es así. Debemos empezar a poner las cosas en su sitio. Ni un psicótico, sea el tipo de patología que tenga, es un asesino por padecer ese tipo de trastorno. Ni un neurótico es un suicida, independientemente del diagnóstico que posea.
Todos podemos caer en uno de los dos polos en cualquier momento de nuestras vidas. Eso, amigo, depende de tu modo de ver la vida, de ver la realidad, de lo que te han dicho, te han enseñado, y de las experiencias que has vivido.
Sí, hay cierta predisposición genética pero a mí me resulta interesante y curioso que los perfiles psicológicos de las personas coincidan con sus correspondientes enfermedades, en este caso tanto mentales como físicas. Sí, en vez de clasificar a la gente por síntomas, tal vez deberíamos clasificarlas por su personalidad o por sus circunstancias. Realmente es algo a tener en cuenta. Personas lejanas en el tiempo, la distancia o la cultura....
Entendernos a nosotros mismos es entender a los que no son como nosotros. Entender a los demás implica respeto, intentar ponernos en su piel, ser "empáticos" y nunca dar nada por sentado porque mucho de lo que aprendemos lo hacemos sin ser conscientes y casi nunca son la realidad.
Ahora responde, ¿eres psicótico o neurótico?
Si te preguntas qué respondo yo, pues no lo sé exactamente porque tengo de ambos lados. Hubo una época en la que tenía dos personalidades totalmente diferentes. Luego me sentí reflejada en el que ahora se etiqueta como trastorno bipolar, euforia y depresión alternos. No lo sé. Sí tengo claro que soy capaz de ponerme en la piel tanto de unos como de otros y prueba de ello son mis novelas en donde, a través de historias, pretende enseñarle a la gente cómo son y cómo se comportan las personas con ciertas enfermedades mentales.
Para escribirlas debía meterme en su cuerpo y en su alma. Y no solo no me costó sino que me sentía orgullosa de ver esa capacidad para plasmar de modo sencillo una enfermedad tan complicada como el autismo o la esquizofrenia (y alguna más que tengo escrita pero no publicada).
Nunca reniegues de ti mismo, el conocimiento es sabiduría, la sabiduría es perfección, la perfección te lleva a la felicidad.

Rocío Testa Álvarez

lunes, 23 de septiembre de 2019

HACIA LA TERAPIA DEFINITIVA




Un tema que creo que es de interés para todo el mundo es el que está relacionado con las terapias, concretamente, quiero ceñirme a las terapias psicológicas.
La psicología ha querido reclamar su espacio como una rama de la salud con prestigio y con sólidas teorías para demostrar que tiene un papel importante en la sociedad y que pretende equipararse a la medicina. No voy a analizar esta cuestión.
Lo que sí quiero manifestar es que la psicología se ha querido definir tanto a nivel de teorías que se ha estancado precisamente en eso, en teorías psicológicas. Cuando una persona tiene un problema mental, no va a buscar a un psicólogo según su especialidad terapéutica, no vas porque es conductista, cognitivo o psicoanalista.
Tú acudes a un psicólogo para que te solucione tu problema.
La dificultad radica en que tanto se valora la corriente psicológica que se olvidan de algo. No existe una corriente única, perfecta, todas tienen puntos fuertes y puntos débiles.
Esto se traduce en que las personas no salen satisfechas en su mayoría de estas terapias porque no han visto los resultados que esperaban. Esta gente habla de ello con sus amigos, con sus familiares... y la fama de que los psicólogos no sirven para ayudar a las personas  se extiende como un virus.
Además de esto han aparecido en los últimos tiempos nomenclaturas de profesiones que nadie sabe muy bien en qué consisten o cuál es su base. Estoy hablando de los "couching en desarrollo personal", término inglés que significa entrenador en desarrollo personal, y, ¿no es esto competencia de la psicología? ¿Por qué ha sucedido esto?
Podemos sumarle la espiritualidad y demás términos que siempre han sido ámbito de la psicología pero que se han  desvirtuado o modificado, según queramos verlo.
¿Dónde queda la psicología?
Es lógico que las personas se agarren a estos comunicadores que tienen solución para todo. En parte, colegas de mi rama, es culpa nuestra. No hemos sabido adaptarnos a la sociedad en la que vivimos. La gente está cada vez más mal psicológicamente. Cada vez hay más entrenadores que sin apenas conocimientos de lo que es la verdadera psicología se prestan a hacer terapias, talleres, presentar todo tipo de consejos donde garantizan la felicidad.
A muchos enseguida se les ve venir y podrán tener éxito una pequeña temporada. Pero otros se convierten en auténticos líderes que aprenden más del tema y con su experiencia se hacen imprescindibles si hablamos del número de personas a las que han  conseguido ayudar.
Por eso digo que no les critico. Al contrario, suponen un tirón de orejas para nosotros, los que nos consideramos "expertos de la mente".
¿Cuál es nuestro problema?
Ya lo he dicho, la teoría. La gente no puede tratarse siguiendo una corriente terapéutica única y exclusivamente. No tenemos que demostrar que somos una ciencia y una ciencia que además es útil. Será útil según el porcentaje de éxito a la hora de ayudar a las personas. Nada más, nada menos. Del mismo modo que los médicos son útiles según lo perspicaces que sean para ver más allá de los síntomas del paciente. No solo son esos síntomas los que te llevan a un diagnóstico, está también la persona, el ambiente que le rodea, sus circunstancias... Es algo global, cada factor suma.
Debemos volver al origen.
Colegas, no os enfadéis conmigo, pero os digo que no existe terapia perfecta. Las terapias deben amoldarse a las personas a las que va dirigido y debe ser tan variada como variedad de pacientes existe.
La terapia definitiva es aquella que te lleva a encontrar el problema real de esa persona, su origen y el modo de llegar a la serenidad y la felicidad.
Para mí lo más importante que cualquier terapia debe conllevar obligatoriamente es saber escuchar y dejar hablar lo suficiente. Ser astutos para preguntar lo más importante en el momento oportuno, ser un gran observador y dejarte llevar por el instinto que todo buen psicólogo lleva  consigo.
¿Terapia perfecta? Claro, ¿cómo te llamas?, ¿cómo eres? Vale, tu terapia va a consistir en.... Así de simple.
Volvamos al origen. Somos psicólogos, estudiamos la mente, sabemos cómo ayudar a las personas. Es hora de demostrarlo.
Gente del mundo, tú que sufres, tú que tienes un problema, yo puedo ayudarte, puedo darte la  mejor terapia porque sé escuchar, sé hacer preguntas y soy observadora. Soy Rocío y soy Psicóloga Clínica, me gusta el estudio de la mente y me encanta ayudar a que seas feliz.
Gracias por confiar en mí.
Rocío Testa Álvarez.